Fotografía que muestra el trabajo de animación fotograma por fotograma de la película ‘Soy Frankelda’ este lunes, en Ciudad de México (México). Entre marionetas del tamaño de un dedo y estatuas de grifos fantásticos con hasta siete metros de altura se encuentra el estudio mexicano de animación Cinema Fantasma, un “milagro” de la industria que ha conseguido terminar la primera película de animación mexicana con la técnica de “stop motion”, ‘Soy Frankelda’, tras 14 de años de trabajo. EFE/José Méndez